Aumentan
los tornados su fuerza devastadora
El aumento de las temperaturas por el cambio climático puede ser uno de
las responsables de que estos fenómenos atmosféricos adquieran cada vez más
fuerza y peligrosidad.
Noticia y enlace a la
misma, del diario digital: LA
VANGUARDIA
Enviada por: Estefanía Morales
FOTOS:
EFE

Madrid, España.-
Durante los días 21 y 22 de mayo, el Servicio Meteorológico Nacional de Estados
Unidos registró al menos 68 tornados en el Medio Oeste después de que abril
marcó un récord de 875 tornados en todo el país. El número más alto de tornados
anteriormente fue de 267 en abril de 1974.
Los meteorólogos han
advertido sobre la posibilidad de que se produzcan más tornados en Kansas,
Arkansas, Nebraska Oklahoma, el norte de Texas y el oeste de Misuri, mientras
la ciudad de Joplin (Misuri) comienza la limpieza de los destrozos provocados
por el devastador tornado.
El tornado que el pasado 22 de mayo dejó una franja de destrucción de un
kilómetro de ancho en la ciudad de Joplin, 270 kilómetros al sur de Kansas
City, fue el más mortífero desde 1953 cuando otro de estos fenómenos mató a 115
personas en Flint, Michigan.
Angel Rivera, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) de España,
explica por qué se produce este fenómeno atmosférico. “El tornado es un
fenómeno típico de primavera en Estados Unidos. Son tormentas bastante
fuertes que este año están siendo más y más fuertes. pero es difícil achacarlo
a un fenómeno concreto”.
LAS GRANDES LLANURAS AMERICANAS FOMENTAN LOS TORNADOS
En Estados Unidos “sucede cuando entran en contacto masas de aire muy
frías procedentes de Canadá y del Ártico con masas de aire muy cálido
procedentes del Golfo de México, formando tormentas muy potentes con una
dinámica muy particular, porque son elementos de muy pequeña dimensión espacial
y temporal", indica el científico.
"Cuando estos elementos empiezan a interrelacionarse con el relieve, si
éste es muy quebrado y montañoso, tienen más dificultad de desarrollarse y de
pervivir. Pero las grandes llanuras americanas donde tiene lugar esa
confluencia entre masas de aire de un tipo y de otro son zonas muy proclives
para que esas tormentas adquieran dimensiones espacio temporales muy
potentes”, apunta Rivera.
Estas perturbaciones, desde un punto de vista espacial, pueden tener un
diámetro de 300, 400 o 500 metros, aunque en alguna ocasión, como está ocurriendo
ahora y según los servicios meteorológicos del país, parece que han tenido algo
más; y dimensiones temporales de 20, 30, 40 o 50 minutos, como mucho una hora.
Su fuerza se clasifica en una escala internacional denominada Fujita que va de
F0 a F5. Los últimos de Estados Unidos están teniendo una fuerza F4 (unos 300
kilómetros por hora).
Según Ángel Rivera, “la destrucción que provoca un tornado no solo es
consecuencia de su fuerza sino que también está producida por la diferencia de
presiones que provoca dentro y fuera. El tornado provoca una caída de presión
fortísima, con un efecto destructor muy grande. Así, los coches se convierten
en proyectiles y si una casa tiene las ventanas cerradas lo que hace es
explosionar desde dentro, lo que no ocurriría si las ventanas estuvieran
abiertas”.
Se suele relacionar esta profusión de tornados y la inusual fuerza devastadora
con el cambio climático y el aumento de temperaturas, temas a los que el
científico español alude con cautela, y expone una serie de razones por las
que, dice, se ha de ser prudente.
“Estos días parece que estamos viendo tornados más fuertes, pero sobre
todo a nivel de número de muertos, es decir, que esta no es razón para
catalogar que sea más fuerte sino que ha incidido en zonas donde realmente las
infraestructuras han dado lugar a que haya más muertos. Si ese tornado hubiera
sucedido en campo abierto no hubiera tenido ni mucho menos ese poder
destructivo”, señala Rivera.

EL CAMBIO CLIMÁTICO EN
ENTREDICHO
Añade que, efectivamente, “lo que está pasando es que hay una situación
atmosférica que está dando lugar a que sean más frecuentes las situaciones de
tornados, pero no me atrevería a decir que no sea normal. Puede entrar
dentro de la variabilidad natural de la atmósfera, y no que sea debido al
cambio climático. Yo siempre digo que otra cosa es que dijéramos con pruebas
fehacientes que durante los últimos 15 o 20 años está aumentando el número de
tornados en EU, pero en principio no hay ninguna prueba de que eso sea
así”.
Según el portavoz de la AEMET, “lo único que tenemos en cuenta del cambio
climático es que la temperatura media del planeta está subiendo y, en
principio, a mayor temperatura media mayor energía y fenómenos más violentos.
Pero no está corroborado científicamente que estén aumentando los tornados en
los últimos años en Estados Unidos”.
“Sí hay una sensación de que pudiera estar sucediendo por el cambio
climático, pero hay que tener en cuenta varias cosas. Ahora nos enteramos
inmediatamente de cualquier suceso que ocurra en cualquier parte del mundo. Es
una sensación de aumento subjetivo porque antes pasaban las cosas y,
simplemente, no te enterabas. También es verdad que hay mucha más población,
incluso viviendo en situaciones de riesgo. Es posible que estén aumentando
ahora en número y fuerza, pero ese ‘es posible’ no se puede elevar
científicamente a nivel de categórico”, concluye Ángel Rivera.
DESTACADOS:
* El tornado que el pasado 22 de mayo dejó una franja de destrucción de un
kilómetro de ancho en la ciudad de Joplin, 270 kilómetros al sur de Kansas
City, fue el más mortífero desde 1953 cuando otro de estos fenómenos mató a 115
personas en Flint, Michigan.
* Para Ángel Rivera, portavoz de la AEMET, “estos días parece que estamos
viendo tornados más fuertes, pero sobre todo a nivel de número de muertos, es
decir, que esta no es razón para catalogar que sea más fuerte sino que ha
incidido en zonas donde realmente las infraestructuras han dado lugar a que
haya más muertos”.
* Según el portavoz de la AEMET, “lo único que tenemos en cuenta del
cambio climático es que la temperatura media del planeta está subiendo y, en
principio, a mayor temperatura media mayor energía y fenómenos más violentos.
Pero no está corroborado científicamente que estén aumentando los tornados en
los últimos años en Estados Unidos”.